BRINDEMOS
Pero sigo apuntándome a todo aquello que me hace bien (como todos, jeje), pero también me sigo apuntando a aquello que no sale como quiero; a aquello que me jode; a aquello que me vuelve vulnerable, porque en el fondo también me vuelve peleona y me abre los ojos, aunque tarde un poco más en darme cuenta de la realidad y de que en este jodido mundo muchas veces tenemos que luchar y tirar pa'lante, porque también siempre habrá personas que solo están ahí para ser egoístas y, de camino, hacer daño sin que les importe demasiado a quién.
Quizá son muchos años ya para cambiar eso. Puede que no cambie nunca. Pero al menos me vale para seguir escribiendo desde lo más profundo, con toda el alma que siempre intento ponerle a todo, sin esa cabeza que nunca tuve, porque... lo lamento, hace 60 años nací solo para sentir, sentir y sentir, con todo lo que ello conlleva. Lo asumo, aunque no siempre me guste el resultado, pero no sé vivir de otra forma.
Amo el cine, la música, la luz, la oscuridad, la naturaleza, los girasoles, la energía, las risas tontas, los ositos de gominola, las comidas improvisadas, el "venga, la última y nos vamos" que no se cumple, el sexo que no esperaba y el que esperaba también, las tardes de fútbol, las margaritas, los tigres, la lluvia, los pistachos, los abrazos sinceros, las puestas de sol...
Los 60 me han pillado con una gran sonrisa y rodeada de gente que me quiere, tanto de lejos como de cerca, y eso se merece un brindis.
¡Va por vosotros! ¡Va por mí!



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